• Diez propósitos para 2019

    Año nuevo, vida nueva, como se suele decir, o mejor dicho: Año Nuevo, propósitos nuevos. Como cada comienzo de año, es buen momento para establecer nuevas metas y hábitos a cumplir, y por eso quiero compartir con vosotros mis diez propósitos para este recién comenzado 2019.

    Publicar en el blog

    Es bien sabido que una buena estrategia de marketing de contenidos es vital como herramienta de posicionamiento hoy en día. Por tanto, si quiero dar a conocer mis servicios, tengo que ser constante en este aspecto. En 2018 senté las bases para ello, estableciendo un calendario de publicación y redactando entradas de forma más o menos regular. Este año tengo que terminar de encajar esta tarea en mi rutina semanal, y no fallar en mi previsión de publicar al menos 2 posts por semana. Esto serían un total de 104 posts como mínimo publicados a final de año.

    Publicar un podcast propio

    Tras dar el salto al mundo del podcasting a mediados del pasado año, junto a mi amigo Eduardo Polo con Techonomy, quiero publicar un podcast propio (o dos). Tengo todo más o menos perfilado, a falta de determinar la frecuencia del podcast. Me gustaría que fuera diario, pero tengo que pensarlo bien y hacerlo solo en caso de estar seguro de ser capaz. Prefiero empezar con un episodio a la semana y pasar a uno al día más adelante, que empezar con frecuencia diaria y no cumplir. Más información próximamente.

    Establecerme un horario de trabajo “fijo”

    Si lees mi blog, o me sigues en redes sociales, sabrás que trabajo desde casa como freelance, por lo que tengo un alto grado de autonomía a la hora de establecer mi horario de trabajo.

    Por otro lado, también sabrás que soy padre de un niño de 13 meses, el cual no va a la guardería, lo cual interfiere muchas veces con mi actividad diaria. Este año tengo el firme propósito de establecer unas rutinas lo más estrictas posibles en este sentido, las cuales pasarán seguramente por levantarme más temprano y acordar ciertos horarios con mi mujer en los que “solo” me dedicaré al trabajo aunque esté en casa.

    Tener un mayor control sobre mis gastos (compartir hoja)

    Siempre he sido bastante descuidado con el gasto económico, sobre todo antes de tener una hipoteca, un hijo al que mantener…etc. Desde ese momento, fui más consciente de que el gasto era algo que había que controlar, medir y analizar, como cualquier otra métrica de mis negocios online.

    Es por eso que desde hace un par de años, me propuse con mayor o menor éxito a llevar un control sobre el gasto, mediante alguna hoja de cálculo o app de fintech. Desde mediados de 2018, he sido más o menos constante en este aspecto, pero para 2019 quiero ser aún más estricto (sobre todo a la hora de apuntar gastos que no se reflejan en el extracto bancario).

    Por eso, he realizado una hoja de cálculo en Google Sheets, la cual comparto con todos vosotros, por si alguien tiene también la determinación de tomar el control sobre sus ingresos y gastos. Puedes acceder a ella mediante el enlace anterior.

    Publicar 2-3 proyectos propios

    Mi estrategia a medio/largo plazo con mi negocio es acabar viviendo de algún servicio propio, de forma que cada vez mis ingresos procedan menos de servicios prestados a terceros.

    Tras un par de intentos fallidos por falta de tiempo y/o constancia, este año me propongo lanzar, por fin, dos o tres proyectos propios, a los cuales preste toda la atención y dedicación que merecen. La idea sería que entre el primer y segundo trimestre del año estén lanzados. Os mantendré informados por aquí y en mis redes sociales. Mientras tanto, tomad nota de las siguientes palabras: formación, productividad, consultoría.

    Conseguir ingresos recurrentes

    En la línea del punto anterior, uno de mis objetivos prioritarios en el aspecto profesional, es conseguir ingresos recurrentes. De forma que esos proyectos propios que tengo previsto lanzar, sean escalables y me generen unos ingresos todos los meses, sin que estos estén ligados a “meter más horas”, ni depender tanto de que entren proyectos de clientes.

    Automatizar procesos

    Si quiero generar más ingresos, también quiero maximizarlos y optimizarlos todo lo que pueda. Por ello, automatizar y optimizar mis procesos internos tendrá una gran importancia para lograrlo.

    Este es uno de los puntos que ya comencé en 2018, pero que en este 2019 tengo que llevar al siguiente nivel, en ese intento de cada vez trabajar menos horas, de una forma más organizada y que generen más ingresos a su vez. Hace poco te hablaba en el blog sobre automatizar procesos para ser más productivo.

    Más formación y consultoría, menos desarrollo

    Además, dentro de mis tareas habituales, quiero centrarme más en unas que en otras. Si bien a día de hoy, la mayor parte de los ingresos proceden de tareas de desarrollo web, me gustaría que esto vaya cambiando a un modelo en el que la formación y la consultoría en desarrollo web, productividad, digitalización y nuevas tecnologías, tengan cada vez más peso en los ingresos generados.

    Establecer rutina de deporte

    Dejando un poco de lado los aspectos más profesionales, aunque éstos están muy ligados a mi vida personal, al trabajar por mi cuenta y desde casa, hay ciertas facetas que debo potenciar para sentirme mejor conmigo mismo, de forma que también esto tenga un impacto en mi vida profesional.

    Indudablemente, establecer una rutina de deporte es una de ellas. Siempre he practicado deporte: natación y fútbol de forma federada cuando era más joven, y gimnasio y natación durante los últimos años. Si bien es cierto que he sido más o menos constante a lo largo de los años, desde que he sido padre esta ha sido una faceta relegada a los últimos puestos de mis prioridades. Es algo que tengo que solucionar este año, empezando desde hoy, puesto que es algo que me reporta grandes beneficios, tanto mentales como a nivel de salud y bienestar.

    Más tiempo para mi. Cuidar mi espalda

    El tema del deporte es algo concreto dentro de un tema más general. Es un hecho que desde mi paternidad y unos problemas de salud sufridos por mi mujer después del parto, 2018 ha sido un año en el que me he olvidado de mi, anteponiendo a las dos personas más importantes que ocupan mi vida. Pero con el niño con un año recién cumplido en perfectas condiciones y mi mujer 100% recuperada, es momento de ocuparme un poco de mi, mimarme y dedicarme unas horas cada semana para mi solo, para hacer ese deporte del que hablaba, pasear, pensar y compartir algún rato de charla y risas con buenos amigos.


    Por tanto, ahí queda mi lista de los 10 propósitos principales para 2019. Como podéis ver, no pido imposibles. Son en su mayoría propósitos bastante alcanzables, pero que requerirán de esfuerzo por mi parte. El hecho de hacerlos públicos, que queden por escrito y “pasar examen” a final de año, lo hará un poquito más fácil.

    Para empezar, hoy 2 de Enero de 2019, a las 8:00 estoy escribiendo este post, de forma que estoy creando contenido en mi blog, y publicando de forma automática en WordPress y redes sociales. Y ahora, me voy a la piscina.¡Feliz 2019 a todos y a todas!

  • Automatizar tareas para ser más productivo

    Cada día, dedicamos un montón de tiempo a realizar las mismas tareas una y otra vez. No somos conscientes del tiempo que podríamos ahorrarnos si nos decidimos a automatizar tareas día a día, de forma que seamos mucho más productivos en nuestros procesos, ahorrando tiempo que podremos dedicar a otras cosas. Creéme, son muchas horas las que podemos ahorrar.

    ¿Qué es la automatización?

    Aplicación de máquinas o de procedimientos automáticos en la realización de un proceso o en una industria.

    Esta es la definición de automatización. Dicho de otra forma, automatizar tareas consiste en «programar» una serie de pasos que realicemos de forma regular y que se repiten, para que estos se realicen de forma automática, sin que tengamos que hacerlos uno a uno cada vez.

    Ejemplos de tareas a automatizar

    Dicho así puede que aún no te hagas bien a la idea de lo que significa automatizar tareas. A continuación te dejo algunos ejemplos de tareas que puedes automatizar en tu día a día y aún no lo estás haciendo:

    • Redacción de determinados textos o emails que comparten la mayor parte del contenido en muchas ocasiones, como emails en los que ofreces tus servicios, respondes a una petición de presupuesto por parte de un cliente o le envías una factura.
    • Compartir cada nuevo post de tu blog en redes sociales.
    • Mandar un email a un cliente cada vez que tiene una nueva compra en su ecommerce.
    • Crear una factura en pdf y almacenarla en una carpeta en Google Drive o Dropbox, cada vez que realizas una venta mediante la pasarela de pago de tu e-commerce.
    • Apagar las luces de casa cuando nos vamos y encender la calefacción media hora antes de que suene el despertador.

    Hay un montón de tareas más que puedes automatizar, seguro que con estos pequeños ejemplos, ya te haces una idea de por dónde van los tiros y te han venido a la cabeza un par de tareas que puedes empezar a automatizar para ser una persona más productiva.

    Herramientas de automatización

    Por supuesto, no tenemos que crear estas automatizaciones por nosotros mismos. Hay un montón de apps y servicios que se encargan de ello por nosotros. En general, son bastante sencillas de utilizar, pero en casi todos los casos, dependiendo de la cantidad de pasos y opciones que necesitemos añadir, la programación de las distintas tareas puede complicarse todo lo que queramos, incluyendo acciones condicionales…etc.

    Estos son los servicios que yo más utilizo en mi día a día para ser más productivo.

    • Zapier: Zapier es un verdadero “todo en uno”. Es un servicio en el que están incluidos los servicios más populares (y van añadiendo más) que se utilizan en Internet, y permite que trabajen entre ellos mediante pequeñas acciones o “zaps”. Algunos están preprogamados para que los utilicemos directamente, pero es 100% personalizable y podemos crear nuestros propios zaps, teniendo como única limitación, los actions o acciones que cada servicio tenga definido previamente.
    • Textexpander: gracias a Textexpander, podemos guardar textos que escribimos con mucha frecuencia, e invocarlos mediante un atajo de teclado. Y no solo se limita a texto plano, sino que podemos añadir selectores, campos en blanco…etc. Sin duda, una herramienta que tienes que probar.
    • IFTTT: “IF This Then That” = “Si pasa esto, entonces…”. Aquí estamos ante una herramienta similar a Zapier, tiene app para iOS y Android y se basa en eventos o triggers que desencadenan acciones o actions.
    • Shortcuts: Y por último, tenemos a Shortcuts o Atajos, una app integrada dentro del sistema operativo iOS, que no es más que el resultado de la compra de Workflow por parte de Apple. Hace tiempo Apple adquirió esta compañía, con una solución software muy similar a IFTTT y la implementó en el sistema operativo iOS, de forma que las funcionalidades del sistema crecen de forma exponencial, pudiendo crear flujos de trabajo entre nuestras apps y las propias funciones del sistema para crear acciones complejas que trabajan por si solas.

    Estas herramientas son algunas de las más populares y las que yo personalmente utilizo día a día. Mejor dicho, que trabajan por mi día a día, ya que lo mejor de automatizar tareas es que, una vez programadas y automatizadas no hay que interactuar con ellas, ¡se encargan de todo por nosotros!

    Más adelante, en próximos posts y cursos, hablaré más en detenimiento de cada uno de estos servicios. Opciones que tienen disponibles, planes de precios, limitaciones…y muchas cosas más.

  • Trabajar desde casa

    Levantarse de la cama, desayunar, ponerse un café y sentarse delante del ordenador a trabajar. Esa es mi rutina cada mañana, al tener el privilegio de trabajar desde casa.

    Y digo privilegio porque para mí lo es, pero por supuesto no es algo que esté hecho para todo el mundo. Primero porque si trabajamos por cuenta ajena, a pesar de que cada vez más empresas ofrecen a sus empleados trabajar desde casa, aunque sea un par de días a la semana, lo más habitual sigue siendo que no sea una opción factible. En realidad, muchos empleados trabajan desde casa, pero como un complemento a su jornada en la oficina, para terminar o adelantar cosas que no les ha dado tiempo o preven que no van a poder hacer al día siguiente.

    Pero si eres autónomo y tu negocio está basado en Internet, ¿qué te impide trabajar desde casa? Técnicamente, con todas las herramientas de hardware y software que tenemos a nuestro alcance, absolutamente nada, pero aquí ya entraría la forma de ser y de trabajar de cada persona.

    Por qué trabajo desde casa

    En mi caso, trabajar desde casa es la solución perfecta para mi forma de ver la vida y la productividad en el trabajo. He tenido la ocasión de trabajar unos meses en una oficina con unas 20 personas, y la versatilidad que me da el trabajar desde casa, en todos los sentidos, no la cambio por nada.

    Cuando me hice autónomo y monté mi propia empresa allá por principios de 2011, trabajar desde casa no era una opción. Entendía que debía contar con una oficina en la que desarrollar mi actividad y a la que los clientes pudieran venir a reunirse conmigo en caso de necesidad. Y tampoco nos vamos a engañar, también me hacía ilusión eso de tener mi propia oficina. ¡Si hasta puse un vinilo con el logotipo de la empresa en la pared! Tampoco faltaba un sofá, una cafetera de cápsulas y otro puesto de trabajo para mi socia o algún posible colaborador puntual.

    Primera sede de WIDDIAPPS, con sofá y vinilo en la pared

    Así que tras presentar un proyecto sobre la actividad y proyección de la empresa, conseguí una plaza en un centro de empresas, subvencionado por el Gobierno Vasco, el BIC Ezkerraldea por lo que el precio del alquiler era realmente bajo y además me encontraba rodeado de más emprendedores. Vamos, el clima perfecto para emprender y crear relaciones con otras empresas.

    Pero la realidad es que ni cree relaciones con otras empresas (más allá de un par de reuniones poco fructíferas) ni había clientes que se sentaran en el sofá de visitas y vieran el logo de mi empresa vinilado en la pared.

    Entonces, me planteé la situación: estaba pagando dos conexiones a Internet (en la oficina y en casa), dos recibos de la luz (en la oficina y en casa) y trabajaba igual de solo en la oficina que en el escritorio que tenía en mi casa en una habitación vacía. Los pocos clientes que tenía siempre requerían que me acercara a sus instalaciones o quedábamos en algún bar para tomar café (ahora intento evitar las reuniones presenciales, pero de eso ya hablaremos…). 

    Esta es mi «oficina» en casa actualmente

    La decisión estaba clara, no tenía mucho sentido mantener la oficina, con los gastos que ello conllevaba. Ah, y no lo he mencionado, el centro de empresas está en la misma calle en la que vivo, solo tenía que cruzar un paso de peatones para llegar. Así que me llevé mis bártulos y me monté la oficina en casa.

    Problemas

    Empezaba diciendo que trabajar desde casa no es algo para todo el mundo, indudablemente ninguna solución es perfecta, y estos son los problemas o cosas que puedes echar en falta, en comparación a trabajar en una oficina.

    • No tienes a nadie encima diciéndote lo que tienes que hacer. 
    • No hay compañeros con los que desahogarse, comentar una discusión con un jefe o con un cliente, ni con quien tomarse un café.
    • Es muy probable que tu familia y tu entorno más cercano no entiendan que aunque estás en casa, estás trabajando
    • No hay un horario marcado, pero si no te lo estableces tu mismo, estas perdido. Es un trabajo, no lo olvides.
    • Si te cuesta centrarte en el trabajo o te distraes con cualquier cosa, estar solo en tu propia casa, puede ser tu perdición.

    Ventajas

    • Olvídate de atascos a primera hora de la mañana y de perder una o dos horas de desplazamientos.
    • Ahorro en ropa y complementos, y el tiempo en elegir la ropa para el día siguiente. Hay quien dice que, aunque trabajes desde casa debes vestirte como si fueras a la oficina, pero yo soy más de pijama y chándal.
    • ¿Tienes un rato de esos que no eres capaz de concentrarte? Te puedes ir a dar un paseo, a la piscina o al gimnasio. Luego vuelves y retomas donde lo dejaste. (si trabajas en remoto para una empresa, los horarios serán más estrictos, o al menos tendrás avisar que vas a estar ausente, para que tus compañeros estén al tanto)
    • No tienes a nadie encima diciéndote lo que tienes que hacer.  * Lo que para unos puede ser un problema, para mi es una de las principales ventajas
    • No hay compañeros que te interrumpan, que griten o que quieran hacer de sus problemas los tuyos.

    En resumen

    Podría señalas más ventajas, más inconvenientes y contarte mi historia con más detalle. Probablemente lo acabe haciendo, aquí o en otro formato, pero por el momento, creo que con este post puedes hacerte una idea de cómo es trabajar desde casa en caso de que te lo estés planteando.

    El resumen sería que la idoneidad de trabajar o no desde casa, dependerá mucho de tu situación y de tu forma de ser, ya que es cierto que a pesar de tener muchas ventajas (muchísimas, desde mi punto de vista), también hay determinadas trabas o inconvenientes que hay que tener en cuenta. En mi caso, lo más costoso es que la familia entienda que aunque esté en casa, estoy trabajando, y no estoy más disponible para ellos que si trabajara en una oficina.

  • Elementor, editor visual para WordPress

    Es indudable que, cada día más, los editores visuales se están convirtiendo en la opción elegida por muchas personas a la hora de introducir contenido en sus sitios WordPress. Entre las disponibles, una de las más recomendables a día de hoy es, sin duda, Elementor.

    Características

    Elementor destaca por su simplicidad de uso, alto rendimiento, poco uso de recursos y el amplio número de opciones que nos ofrece a la hora de maquetar nuestras páginas web.

    Elementor dispone de una buena base de elementos con la que componer los layouts de nuestra web: columnas, encabezados, textos, botones, imágenes, vídeos, divisores, separadores, secciones…etc.

    Además, destaca su librería de plantillas, desde la cual podemos cargar páginas completas o secciones que puedan encajarnos con nuestros diseños (algunos solo disponibles con la versión “pro” del plugin).

    Aquí tienes todas las opciones que ofrece Elementor, organizadas por tipología:

    • Básicos: Drag & Drop, sin código, widgets, edición móvil/tablet, librería de plantillas.
    • Flujo de trabajo: Edición in-line, navegador, atajos de teclado, autoguardado, histórico de versiones, copiar y pegar, copiar estilos, tipografías y colores globales.
    • Diseño: fondos (vídeo, gradiente, overlay), filtros css, canvas template, sombras.
    • Tipografía: Google Fonts, fuentes personalizadas, Typekit, distintos tamaños (px, em y rem).
    • Layout: tamaño de sección, ancho completo, columnas anidadas, posición del contenido, z-index.
    • Edición móvil: 100% responsive, tamaño fuente para móvil, ancho de columna responsive, visibilidad de elementos, orden inverso, breakpoints personalizados.
    • Integraciones: Mailchimp, Zapier, Adobe Typekit, ActiveCampaign, reCAPTCHA, Facebook SDK.

    Instalación

    Elementor se trata de un plugin, con lo que la forma de instalarlo es la misma que aplicamos para instalar cualquier otro plugin para WordPress. En este post te explico qué es un plugin y cómo instalarlo en caso de que no tengas el proceso del todo claro o te estés iniciando en el uso del CMS.

    En apenas unos segundos tendrás Elementor instalado, activado y listo para empezar a maquetar tus páginas con él.

    Para ello, verás que ahora cada vez que entres en la pantalla de edición de un post o una página, o crees uno nuevo, te aparece un nuevo botón que dice “Editar con Elementor”. Si pulsas en él, automáticamente entrarás en el modo de edición con este potentísimo editor visual.

    Plugins

    Aparte de los distintos componentes que trae de serie, podemos extenderlos y disponer de un montón de ellos más, a medida que instalemos distintos plugins, preparados específicamente para trabajar con Elementor.

    A continuación te dejo un listado con algunos de los más populares y que yo mismo suelo utilizar en mis proyectos de forma recurrente.

    Recomendaciones

    Dependiendo de tu perfil y conocimientos, o de las características y necesidades del proyecto concreto en el que estemos trabajando, utilizar un editor visual puede ser una opción más que interesante.

    En caso de que optes por utilizar uno de ellos, Elementor es una opción a tener muy en cuenta, que yo mismo utilizo en muchos de mis proyectos, tanto propios como de clientes.

    Con la versión gratuita es más que suficiente para empezar, pero si vamos a hacer un uso intensivo de la herramienta o tenemos necesidades que van más allá de lo ofrecido por ella, sería interesante instalar alguno de los addons que te menciono más arriba.

  • WordPress 5 ya está aquí, ¿debo actualizar?

    Por fin, después de semanas y semanas de especulaciones e incertidumbre, finalmente ha llegado la tan esperada versión 5 de nuestro CMS favorito. Desde el pasado día 6 de Diciembre, ya podéis instalarla desde vuestro panel de administración de WordPress o descargarla desde el repositorio oficial. Pero, ¿es una buena idea?

    Novedades de WordPress 5

    En cuanto a las novedades que trae esta versión, la principal sin duda es la inclusión del nuevo editor de contenidos, el amado por unos y odiado por otros: Gutenberg.

    Además de eso, la actualización trae también algunas mejoras y optimizaciones en el código, así como un nuevo tema instalado por defecto, el Twenty Nineteen.

    Te estarás preguntando si estas novedades merecen que actualices tu instalación de WordPress ya mismo. Veamos.

    Posibles problemas

    Toda gran actualización, como es este caso en el que pasamos de WordPress 4 a WordPress 5, debemos tener especial cuidado, ante la posible aparición de problemas que pongan en jaque la estabilidad de nuestra página web. Estamos hablando de errores como:

    • Incompatibilidad con ciertos plugins de terceros
    • Incompatibilidad con la versión PHP de nuestro servidor
    • Incompatibilidad con algunos aspectos del theme instalado
    • Incompatibilidad con otros editores visuales que podamos estar utilizando

    Como ves, principalmente se trata de problemas de incompatibilidad con elementos que tengamos instalados en nuestro sitio web, los cuales pueden tener gran impacto sobre el día a día de nuestro negocio o proyecto.

    Precauciones

    Teniendo esto en cuenta, no está de más que tomemos ciertas precauciones, las cuales harán que esta migración sea lo menos “dolorosa” posible.

    Esperar

    Sí, en estos casos la prudencia suele ser buena consejera. Si no hay ninguna causa que justifique una actualización inmediata, será mejor apostar por la prudencia. Total, no hay prisa y así ganamos tiempo hasta que lleguen las actualizaciones de plugins, themes y demás elementos que estemos utilizando.

    ¿Te mueres de ganas por usar Gutenberg? No hay problema, puedes instalar el plugin oficial de Gutenberg y utilizarlo con tu versión actual de WordPress, o también puedes utilizar esta versión online de Gutenberg para pruebas.

    Copias de seguridad

    Imprescindibles siempre que vayamos a “tocar” algo en WordPress. Hay multitud de plugins para realizarlas de forma puntual o incluso programarlas.

    Pero no nos engañemos, muchas veces no lo hacemos por desconocimiento o pura pereza. Menos mal que hoy en día, la mayoría de servicios de hosting de calidad, realizan backups de nuestros sitios de forma recurrente, por lo que siempre podremos recurrir a ellos en caso de necesidad.

    Acciones a tomar

    En resumen, WordPress 5 y Gutenberg han llegado para quedarse, pero no pasa nada si les hacemos esperar un poco. Si tenéis muchas muchas ganas de probar esta nueva versión, siempre podéis hacerlo sobre una instalación en local o un proyecto propio el cual no importe si está unas horas caído.

    Para los más escépticos, tampoco os demoréis demasiado, id haciéndoos a la idea de que más pronto que tarde, habrá que pasar por el aro.

    Pronto tendréis dentro de los cursos de itermar.io uno sobre Gutenberg, mientras tanto, puedes echar un ojo a la presentación sobre Gutenberg y WordPress 5 que estoy impartiendo de forma presencial en las últimas semanas.

  • Tres formas de crear un formulario para tu web

    Hay un elemento que no puede faltar en casi cualquier proyecto web que se precie: el formulario. Bien sea un simple formulario de contacto o un complejo formulario de inscripción a un servicio o un evento, el caso es que rara es la página web que no cuente con al menos uno.

    En esta entrada vamos a ver tres formas de crear formularios para nuestras páginas web, o las de nuestros clientes. Dependiendo de nuestro nivel y conocimientos, será más recomendable optar por una o por otra. En cualquier caso, todas las opciones son perfectamente válidas para prácticamente cualquier proyecto. ¡Vamos a ello!

    Google Forms

    Seguramente la opción más sencilla, rápida y cómoda de crear un formulario online. No tenemos más que entrar en la web de Formularios de Google con nuestra cuenta de Google y empezar a crear nuestro formulario.

    Mediante una intuitiva interfaz gráfica, iremos añadiendo campos a nuestro formulario, indicando el tipo de campo que necesitemos: una línea, multilínea, selector…etc. En cada campo podemos asignar diferentes propiedades como el nombre, placeholder, si es obligatorio o no y también reglas de validación dependiendo del tipo de campo.

    Una de las grandes ventajas es que Google Forms nos da la opción de guardar los datos recogidos en el formulario en una hoja de cálculo de Google Sheets y, si no la tenemos creada, lo hará de forma automática por nosotros. Además, cuenta con otras opciones como crear tests de autoevaluación, ver los resultados de forma gráfica o añadir funcionalidades extra mediante el uso de Add-Ons.

    Formulario HTML

    Aquí tenemos la forma más versátil, puesto que mediante código HTML vamos a poder crear nuestro formulario desde cero, totalmente a medida. También es la forma que más conocimientos requiere, puesto que para crear el formulario solo contaremos con un editor de código y nuestro propio conocimiento.

    En realidad, montar un formulario es tan sencillo como añadir el tag de HTML <form> y añadir dentro los distintos campos. Algo así:

    <form>
        <h1 class="sign-up-title">Formulario de registro</h1>
        <input type="text" placeholder="Usuario" autofocus>
        <input type="password" placeholder="Contraseña">
        <input type="submit" value="Registrarme">
    </form>

    Pero para manejar los datos y almacenarlos, o añadir validaciones, campos condicionales…la tarea se irá complicando y habría que plantearse para cada caso si realmente merece la pena el tiempo, esfuerzo y recursos dedicados.

    Plugin WordPress

    Por último, aquí tenemos la opción intermedia, y puede que en muchos casos la más recomendable. Especialmente si ya contamos con una instalación de WordPress como base para nuestra web.

    En este caso, tan solo tendremos que instalar un plugin, y seguir unos sencillos pasos para ir añadiendo los campos que necesitemos, de una forma similar a como lo hacemos con Google Forms.

    En cuanto a los plugins más recomendados y que yo personalmente más he utilizado en todos mis proyectos WordPress, tanto propios como de clientes, son los siguientes:

    • Contact Form 7: un clásico y uno de los plugins más descargados del repositorio oficial de WordPress. Muy ligero y sencillo de usar, aunque para mi gusto se queda un poco justo de opciones hoy en día frente a lo que ofrece la competencia.
    • Gravity Forms: plugin de pago, seguramente el más potente y el que más opciones ofrece. Campos condicionales, formularios Multi-página, automatizaciones con Zapier, pagos con Stripe o TP Virtual, generación de PDFs a partir de los datos rellenados…y un sinfín de opciones más gracias a todos los Add-Ons premium que cuenta en su ecosistema.
    • Ninja Forms: plugin gratuito, que cuenta también con muchos Add-Ons premium, que le hace situarse a la par de Gravity Forms, aunque en mi opinión, un peldaño por debajo. En cualquier caso, en el 99% de los proyectos será una opción perfectamente válida, lo cual le ha hecho convertirse en uno de los plugins del momento.

    Como habéis podido ver, hay un montón de formas de recoger datos en nuestra web a través de un formulario. Dependerá de nuestros conocimientos y las necesidades de cada proyecto el utilizar una u otra opción.

    Por mi parte, a día de hoy la opción que menos utilizo es crear el formulario mediante HTML, aunque es realmente útil saber cómo funciona y cómo se estructura, así como los diferentes campos que hay, sobre todo si tenemos que modificar algo creado con un plugin mediante código, bien en el HTML o a la hora de dar estilos mediante CSS.

    En próximas entradas hablaré con más detenimiento de estas herramientas, para profundizar en el uso de cada una de ellas.

  • Cómo crear un header con flexbox

    En este pequeño tutorial, vamos a ver cómo realizar un header o cabecera para nuestra página web de forma sencilla, con apenas unas pocas líneas de CSS, utilizando flexbox.

    Toda web que se precie tiene un header, o cabecera, que suele contener elementos como el logotipo o nombre de la empresa o proyecto, así como el menú de navegación y otros elementos como buscadores, enlaces a redes sociales…etc.

    Puede que si no tenemos mucha experiencia con CSS o si lo aprendimos hace años, realizar este tipo de acciones nos resulte un poco «engorrosas». Gracias que tenemos herramientas como flexbox para hacernos la vida más fácil.

    Estructura de navegación

    En nuestro caso, el más simple y habitual de todos, la cabecera de la página web va a contar con 2 elementos:

    • Logotipo
    • Menú de navegación

    Lo primero que tenemos que hacer es, mediante HTML, definir estos elementos que van a componer el header.

    <div class="wp-block-cgb-block-code-block"><div class="upmostly-block better-code-block"><div class="light"><pre><code class="html">&lt;header&gt;
      &lt;img src="ruta_de_tu_logo.png" class="logo" /&gt;
      &lt;nav role="menu"&gt;
         &lt;ul&gt;
           &lt;li&gt;Inicio&lt;/li&gt;
           &lt;li&gt;About us&lt;/li&gt;
           &lt;li&gt;Tienda&lt;/li&gt;
           &lt;li&gt;Contacto&lt;/li&gt;
         &lt;/ul&gt;
      &lt;/nav&gt;
    &lt;/header&gt;</code></pre></div></div><script src="//cdnjs.cloudflare.com/ajax/libs/highlight.js/9.12.0/highlight.min.js"></script><script>hljs.initHighlighting();</script></div>

    Ordenar los elementos

    Aquí, con CSS y flexbox, llega la magia. Simplemente tenemos que decir al contenedor que queremos que se muestre como un elemento «flexible», de forma que podamos utilizar todas las propiedades de flexbox. A partir de este momento, ordenar los elementos que se encuentran dentro del contenedor, pasa a ser un «juego de niños».

    header {
      display: flex;
    }

    De igual modo, vamos a indicar que el menú de navegación también sea un elemento flexible, para que así podamos ordenar y colocar los enlaces de navegación de forma fácil y cómoda.

    nav ul {
      display: flex;
    }

    Una vez hemos hecho esto, ya solo nos faltaría aplicar una serie de propiedades de flexbox para obtener el comportamiento y estructura deseados.

    En nuestro caso, el código CSS (relacionado con flexbox) quedaría así:

    header {
      display: flex;
      flex-direction: row;
      justify-content: space-around;
      align-items: center;
      
    }
    nav ul {
      display: flex;
      justify-content: space-around;
    }

    Y el resultado sería el siguiente:

    Vista de nuestro menú de navegación

    ¿Y puedo trabajar con flexbox el responsive de mi web? Por supuesto, de hecho una de las ventajas de trabajar con flexbox es precisamente que todo el contenido de nuestra web es «flexible», por lo que se adapta sin problema al tamaño del dispositivo desde el que la estemos visitando.

    Con un simple media-querie y cambiando el valor de una propiedad de flexbox (en este caso disponer el contenido en fila o columna), conseguiremos que, a partir de una resolución determinada, el menú se muestre bajo el logo, y también los elementos de navegación, uno debajo de otro (column).

    @media screen and (max-width:600px) {
      header, nav ul {
        flex-direction: column;
        text-align: center;
      }
    }

    El resultado en móvil sería el siguiente:

    Vista de nuestro menú en resoluciones inferiores a 600px de ancho

    Puedes ver el código completo en Codepen, donde hay alguna cosilla más para completar el diseño. En cualquier caso, con las pocas líneas de código que ves en esta entrada, ya tienes la estructura para crear tus header sin dolores de cabeza. ¿Y si quiero añadir más elementos a mi cabecera? Fácil: solo tenéis que añadir el o los elementos dentro del header de vuestro HTML y…voilà, ya lo tendréis.

    Decidme qué os ha parecido este tutorial, y si queréis aprender más sobre está fantástica especificación de CSS, podéis contratar alguno de mis cursos donde encontraréis un curso específico sobre Flexbox, entre muchos más.

  • Gestión de tiempo #1#: organiza tu tiempo

    Sin duda, el bien más preciado que tenemos es el tiempo, y aprender a gestionarlo de la forma más eficiente posible, debe ser uno de nuestro objetivos prioritarios, en nuestros proyectos profesionales y en nuestra vida personal.

    Es por eso que he decidido escribir una serie de posts sobre productividad personal, centrados en la gestión de tiempo. Así que, ¡vamos con ello!

    Organiza tu tiempo

    Lo más importante es no ir a lo loco, contar con una planificación previa del tiempo que vamos a dedicar a cada tarea o actividad. Creedme, dedicar algo de tiempo a planificar nuestro día, nuestra semana o nuestro mes, puede ahorrarnos un montón de tiempo en el futuro, de forma que seremos capaces de hacer más cosas en el mismo tiempo.

    En mi caso, el sábado o el domingo, dedico alrededor de media hora a planificar la siguiente semana. Obviamente no es algo inamovible, después se puede ir ajustando en el día a día, pero me resulta de gran utilidad para tener una visión global de en qué voy a emplear mi tiempo.

    De esta manera, evito que mis tareas y el día a día «tiren» de mí, y ser yo el dueño de mi propio tiempo. Además, me permite luchar contra imprevistos y todas las fatalidades que estos puedan ocasionar. Porque eso es lo que son, cosas o situaciones que no podemos prever. Pero lo que sí sabemos es que va a haber imprevistos, siempre los hay. Enfermedades, urgencias de un cliente, problemas en algún aspecto clave de nuestro negocio…etc. Así que, ¿por qué no tener tiempo reservado para los de antemano?

    En este blog, iré escribiendo más posts sobre gestión de tiempo, ya que creo que es un aspecto clave muy olvidado en el día a día, tanto a nivel personal como empresarial. Me harto de ver cada día gente que va haciendo las cosas «sobre la marcha», según van surgiendo, convirtiéndose en una especie de bomberos que van «apagando fuegos» a medida que van surgiendo.

    En esta primera aproximación a la gestión de tiempo, quería hacer hincapié en la importancia de la organización. Así que, como primer ejercicio para mejorar nuestra productividad personal, dedicad unos minutos a pensar si estáis organizando vuestro tiempo de alguna forma. Da igual si es con boli y papel, en alguna app o con vuestra cabeza (de eso ya hablaremos más adelante), lo importante es organizarse. 

    Si no lo estáis haciendo, no esperéis más, sentaros y dedicad unos minutos (con media hora debería ser más que suficiente) y organizad vuestra próxima semana. Puede parecer algo insignificante, pero es un primer paso importantísimo y necesario para empezar a tomar el control de nuestro día a día.

  • Gutenberg, el nuevo editor de WordPress

    Si estás dentro del ecosistema WordPress, seguramente hayas oído hablar sobre Gutenberg, el nuevo editor de WordPress. ¿Pero tienes claro qué implica este cambio dentro de tu día a día en la plataforma?

    ¿Qué es Gutenberg?

    Gutenberg es, ni más ni menos, que el nombre del nuevo editor de WordPress. Actualmente contamos con un editor de tipo WYSIWYG («What You See Is What You Get»), que tras varios cambios a lo largo de los últimos años, han decidido renovar por completo y sustituirlo con este nuevo editor. 

    Lo que tenemos que tener claro es que, en cuanto esté incorporado en el core de WordPress, ya no tendrá este nombre, sino que pasará simplemente a ser «el editor de WordPress».

    ¿Qué cambios implica?

    Es una nueva filosofía, en lugar de tratar todo el contenido como un mismo «todo» compuesto por texto, la idea es componer nuestro contenido mediante bloques. Por defecto vienen distintos tipos de bloques: texto, encabezado, imagen, cita, html…etc.

    Pero lo mejor de todo esto es que podemos incorporar más tipos de bloques mediante la instalación de plugins como Superblocks o ….. Y, ¿lo mejor de todo? Podemos crear nuestros propios bloques, que además podremos reutilizar a lo largo de diferentes proyectos, lo que lo convierte en una funcionalidad realmente interesante. 

    ¿Cuándo estará integrado en el core?

    Cuando llegue WordPress 5.0, ¿y cuándo será eso? Esa es la pregunta del millón. En principio antes de que acabe 2018, pero aún no se sabe con certeza cuándo. Pero será en las próximas semanas o meses, así que es un buen momento para tener una primera toma de contacto, antes de que el cambio sea irremediable y nos pille por sorpresa.

    ¿Cómo puedo probarlo?

    Mediante la instalación del plugin Gutenberg en el repositorio oficial de WordPress. Como cualquier otro plugin, instalamos y activamos y ya lo tendremos listo para editar nuestras páginas y posts con este nuevo editor.

    Experiencia personal

    Mi consejo sería que lo probarais en algún proyecto paralelo o con poco tráfico, alguno del que no dependan vuestros ingresos y con el que podáis trastear. Yo lo he hecho así en un par de proyectos y la verdad que me está sirviendo mucho para familiarizarme con el editor y la nueva forma de trabajar con él.

    Hay mucha controversia entorno a Gutenberg y un gran número de detractores. De hecho, han salido plugins para desactivarlo e incluso un Fork de WordPress, llamado ClassicPress, que aboga por seguir con el editor actual.

    Personalmente me parece un cambio necesario, un lavado de cara para hacer frente a nuevas plataformas de blogging como Medium o Ghost, las cuales tienen editores más visuales y agradables de utilizar. Además, nos guste o no, va a ser el editor de WordPress, así que mejor que nos acostumbremos cuanto antes.

  • Cómo facturar tus proyectos

    Sin duda alguna, el cómo facturar tus proyectos será una de las preguntas más importantes y que más veces te has hecho, tanto si ya gestionas tu propio negocio como si te estás planteando hacerlo en un futuro.

    Y estas son las preguntas que te harán sin parar cuando ofrezcas tus servicios: ¿Cuánto cuesta una página web? ¿Cuánto me cobrarías por desarrollar esta app? ¿Hay algún sitio en tu página web en el que pueda ver tus tarifas?

    Yo soy el primero que se ha tenido que enfrentar a estas preguntas, y por supuesto me sigo topando con ellas. Además, en un mundo como este, en el que hay tanto intrusismo laboral, en el que cualquiera puede hacer una página web sin tocar una línea de código («¿xxx.xx € por una web? ¡Si mi sobrino me la hace gratis!»).

    Formas de facturar

    Aunque hay varias formas de facturar por nuestros trabajos como freelance, principalmente nos encontramos ante dos maneras:

    • Por horas: bien estimamos unas horas por proyecto y un precio hora y de ahí calculamos el precio final o bien informamos a nuestro cliente del precio/hora y al finalizar le pasamos un reporte con las horas dedicadas multiplicadas por el precio/hora.
    • Por proyecto: valoramos el proyecto en su conjunto y le damos un importe a su desarrollo. Esto es más sencillo cuanta más experiencia tengamos, ya que sabemos mejor cuánto tiempo dedicamos a cada tipo de proyecto y corremos menos riesgo de equivocarnos con las horas dedicadas.

    ¿Qué prefiere el cliente?

    Hablando claro: el cliente quiere pagar lo mínimo posible, en muchas ocasiones todo le va a parecer caro. Esto va a ser así en una alta cantidad de los casos, en los que los cambios y las horas extra se sucederán uno tras otro, ahogando la rentabilidad del proyecto, haciendo que nos digamos a nosotros mismos: ¿por qué *** tuve que decir que sí a este proyecto?

    Esto siempre y cuando no nos topemos con un cliente que valora y respeta nuestro trabajo, que entiende el valor que le podemos aportar, que respeta nuestros fines de semana y nuestras vacaciones y que tiene en consideración que a los autónomos también nos gusta comer cada día. Es lo que podríamos llamar «el cliente unicornio ?» y creedme, haberlos haylos, yo mismo tengo 2 o 3 de estos, que además tengo la suerte de trabajar con ellos de forma recurrente.

    Por tanto, no pienses tanto en lo que prefiere el cliente, ya que sus preferencias en muchas ocasiones van a estar enfrentadas a tus intereses. De modo que analiza el proyecto, valora qué te conviene más a ti y plásmalo en el presupuesto. 

    Tip #1#: No detalles demasiado el presupuesto, esto dará pie a que el cliente empiece a quitar conceptos que cree no son necesarios, solo por ahorrarse unos euros, puesto que no entiende como tú las necesidades del proyecto en su totalidad.

    Otras vías

    Uno de los grandes problemas en muchos proyectos es lo que comentaba en párrafos anteriores: las horas que se pierden en cambios, añadidos, nuevas ideas que le surgen al cliente y que no estaban presupuestadas…Si estás empezando, lo normal es que «te comas» muchas de estas horas, yo mismo lo he hecho en multitud de ocasiones. Hasta que dije «basta».

    Te acabo de decir que no detalles demasiado los proyectos. Seré más específico:

    Tip #2#: No detalles demasiado los conceptos que componen el presupuesto, entendido como desglosar el importe total. Haz justo lo contrario con las condiciones del presupuesto. Sé minucioso con qué incluye y qué no incluye. Cuanto más lo seas, menos problemas tendrás en el futuro.

    Si tienes en cuenta este consejo, podrás poner en práctica esta tercera vía a la hora de presupuestar:

    • Incluir paquetes de horas: presupuestamos por ejemplo el desarrollo de una web e indicamos que el importe total incluye la contratación de dominio y hosting, el desarrollo de la web y la introducción de contenidos de la misma, así como una pequeña formación al cliente en el uso de la plataforma. Detallamos las secciones y funcionalidades que tendrá la web y, a partir de ahí, dejamos claro que todos los cambios, imprevistos e ideas geniales que tenga el cliente se facturarán aparte.

    Este «se facturarán aparte», podría entenderse como que llegados a ese punto volveremos a valorar necesidades y realizar un nuevo presupuesto, pero no me refiero a eso. La idea es predefinir unas «bolsas de horas» y todos esos cambios ir descontándolos de ahí. 

    Aquí ya entrará nuestra honestidad y la confianza del cliente pero no debería representar mayores problemas. Una buena idea suele ser utilizar algún «time tracker» como Toggl para obtener reportes de las horas dedicadas al proyecto.

    Recomendaciones 

    Mi recomendación personal, tras mis años de experiencia como freelance, es cobrar por proyecto. No es justo que si cada vez tenemos más experiencia y trabajamos mejor y en menos tiempo, cada vez cobremos menos ¿verdad? Podríamos subir el precio por hora, pero el cliente no va a entender las múltiples subidas que tendríamos que ir aplicando.

    Además, un proyecto web, un diseño o el desarrollo de una aplicación a medida es algo difícilmente divisible en conceptos detallados, ya que es algo complejo que incluye multitud de aspectos y variables. En alguna ocasión he incluido paquetes de horas (obviamente, cuantas más horas nos contraten, bajaremos el precio/hora para hacerlo más atractivo), pero nunca he cobrado por horas, a excepción de la formación presencial. En ese caso, imparto «x» horas de formación, y tengo un precio por hora de formación, por lo que el cálculo es sencillo. 

    Eso sí, siempre súmale al proyecto alrededor de un 20% del total que estimes inicialmente ya que SIEMPRE va a haber imprevistos, cambios de última hora e ideas geniales de nuestro cliente que no estaban previstas y por las que no va a querer pagar. Así que, en vez de enfrentarnos a el, siempre será más recomendable que lo incluyamos en el presupuesto inicial. Recuerda, que no siempre tenemos la suerte de encontrarnos con un cliente ?.

    ¿Y tú, cómo facturas por tus proyectos?